Princesas

 
 
 

Yo tenía dos princesas, antes que naciera mi hijo.
Tenía dos princesas que habitaban mi corazón.
Aunque llevaban mi sangre ellas no eran mías,
y yo lloraba en silencio si no danzaban a mi alrededor.
El día que partieron muy lejos, casi sin darme cuenta,
cerré con llave la puerta que evitaba la evocación.
Pude, quizás, buscarlas, pero no sé porqué no podía;
no encontraba la manera, no me salía la voz.
No me explico porque la vida te regala princesas,
y el mundo de los adultos te las arranca sin razón.
Sin querer descubrí fotos presentes, muy nuevas,
de mis princesas crecidas, de mis princesas en flor.
De aquellas solo queda el recuerdo, y tal vez sus miradas,
hoy son bellas mujeres que no saben quien soy.