Por tí







Enciendo una luz cuando mi alma,
envuelta en la oscura tiniebla,
bajo el manto de la noche,
rompe en llanto.
Enciendo una luz para que no me veas.
Tropiezo, me caigo y me siento culpable
de haberte hecho testigo de mi llanto eterno.
El egoísmo fue mi padre durante un largo invierno,
más hoy por ti enciendo mi alma,
para que la veas fortalecida y en calma;
y como una ofrenda a tus pies la entrego,
pues para mí no hay mayor desconsuelo
que haber olvidado tu vida.
No comprendo cómo estuve tan dormida,
mi dulce compañero,
si yo por ti muero!


 
 
Valerita's