Trabaja por el mundo



Espiritual no es aquel que actúa como si te comprendiera, como si te perdonara. No es aquel que lo mira todo con amor y va sonriendo como si se hubiese fumado algo. Espiritual no es el que medita y medita, creyendo que va más allá de un estado sonambúlico, pero jamás medita sobre sí mismo y sus miserias. Espiritual no es quien escucha música del alma y enciende inciensos, pero no se permite permanecer en ambientes turbulentos por temor a que contaminen su espíritu.
 
Espiritual es, si es que es algo más que un significante bajo el cual muchos desean representarse, aquel que trabaja para el mundo.