Sensualidad juvenil

¿Porqué será que cuando hablamos con alguien, y se nos cae un mechón de pelo
que casualmente nos tapa un ojo, nos sentimos sensuales,
y seguimos hablando como si no nos diéramos cuenta, como si no nos estorbara;
y cuando le pasa lo mismo a nuestro interlocutor,
nos molesta sobremanera ser testigos de ese cacho de pelo, ahí, metiéndosele en el ojo,
y no podemos concentrarnos en lo que dice,
porque estamos irremediablemente pendientes de que se lo quite?