Mira por dónde voy!

Photo credit: Sand Creation / Foter / CC BY-NC


Cuando aprendes a vivir solo con lo verdaderamente esencial, 
 tanto en el plano mental, como en el emocional, y en el físico,
obtienes libertad, paz y felicidad.
Parece absolutamente difícil, pero es tan fácil como eso.
Simplemente la felicidad está en lo mínimo.
Cuando adquieres esta filosofía de vida, poco a poco
 descubres en tu entorno, la desdicha del ser humano,
por su esclavitud ante la necesidad de adquirir objetos,
de consumirlo todo, y enterrarse en un mundo inútil
que lo hunde cada vez más en el infierno de nuestra raza. 
Cuando adquieres esta filosofía de vida, observas
cómo el hombre se destroza a sí mismo y a su ambiente,
cómo se encadena a aquello que verdaderamente
no entiende, convirtiéndose en un desdichado.
Adviertes la envidia, el odio y la destrucción;
y ves cómo tales emociones
se orientan con frecuencia al más débil,
animales y niños, y a la devastación de nuestro planeta.
Cuando aprendes que lo importante está
realmente en otro lado, consigues estar en paz con el universo,
y solo te queda mostrar, de la manera en que sea posible,
y a aquellos que en algo quieran escucharte,
el camino que tú estas recorriendo,
y extender tu mano para que alguien la tome.
 
Es lo único que duele, en esta filosofía: el dolor del sufriente.
Es lo único importante, en esta filosofía: contarle a quien quiera escucharte -"Ven por aquí, que por aquí yo voy bien"