Pretendida espiritualidad

La grandeza de un ser humano nada tiene que ver con lo que estima ser su nivel de espiritualidad.
La grandeza está dada por el compromiso, por el trabajo.
La pretendida espiritualidad es solo la desconexión egoísta y hasta esquizoide de ciertos presuntuosos de este mundo.
¿Cuántos enemigos, que se creen elevados del resto de mortales y creen haberse sacudido la inmundicia humana, me saldrán con estas reflexiones?
¿No es mundano acaso, que se ofendan algunos y se tornen enemigos de mis ideas?