La palabra que doy

 

Tu palabra define la persona que eres.
Tu palabra lleva implícita la firma de tu persona. 

Cuando te haces presente en tu palabra,
cuando te involucras y te comprometes en ella,
y luego actúas de manera diferente,
como si tu palabra fuese una simple escupida
que intentas borrar con el pie,
te defines ante mis ojos de una manera patética y miserable.  

Estos sentimientos que me nacen al escuchar
a estas personas, son la razón por la que,
desde hace años, uso mis palabras sabiendo
que son el reflejo de quien soy.  

Tal vez sea egoísmo, tal vez temor
a que otros sientan ese mismo rechazo hacia mí,
la razón por la que desde hace tiempo,
respeto y pronuncio cada palabra
con el total cuidado de saber que deberé cumplirla;
aún la mas inocente, aún la que se dicen así, por casualidad.

Nunca olvido mis palabras. Nunca olvido una promesa. Pero tampoco olvido cada palabra que sale de tu boca, amigo mío.         

Si con el tiempo ves que ya no te escucho, simplemente es que desprecio lo que dices, junto al ser que pone la firma.
Aunque no sea mi intención rechazarte, al verte burlar tus propias palabras y a mis oídos que te escuchan, este sentimiento que me nace, te lo mereces.

Por eso, cuida lo que dices!
Respétate y respétame!
                                                    ...pues yo hago la parte que me toca.