Lo intolerable

Poco a poco comienza a ensombrecerse mi día. Lentamente cae un manto negro sobre mi ánimo,
 porque tomo conciencia del sufrimiento que me circunda, y no puedo evitar que me duela.
 De pronto el buen humor con que amanezco se tiñe de sombras, y me invade una tristeza que ni el llanto la consuela.
He leído mucho a lo largo de mi vida, pero jamás he encontrado la respuesta
que me devuelva la paz que tanto necesito a la pregunta de por qué el ser humano infringe dolor a los más débiles.

Se me hace intolerable ver estas imágenes.
Se me hace intolerable saber que vivo rodeada de gente que produce dolor,
gente a la que puedo sonreír cortésmente y darle mi mano, sin saberlo.
Se me hace intolerable saber que estoy rodeada de gente que, aunque no dañe directamente,
es cómplice por su silencio, por su indiferencia,
y más activamente por el aprovechamiento de las consecuencias del daño al más débil.
Se me hace intolerable tanto,
que a veces se me hace insoportable el hecho de formar parte de esta vida!.



Qué asco me da el ser humano!