"Yo soy un ferviente seguidor del vegetarianismo por principio. Más que nada por razones morales y éticas, yo creo firmemente que un orden de vida vegetariano, simplemente por los efectos físicos, influirá sobre el temperamento del hombre de una manera tal que mejorará en mucho el destino de la tierra. Al matar animales para alimentarse el hombre suprime innecesariamente su capacidad espiritual más grande, aquella de simpática piedad hacia las criaturas vivas como él mismo, y por violar sus propios sentimientos se vuelve cruel."

Albert Einstein