El pan que te alimenta


  

  La manzana que te llevas a la boca
   la cosechó un gran hombre para que
   tú la disfrutes cómodamente en tu mesa.
   El pan que comes cada día
   es fruto del esfuerzo de hombres, mujeres
   y niños sin infancia
   que lejos de tener la suerte de tus hijos,
   se inclinan a recoger el trigo
   que alimentará a tu familia.
   Ofrece respeto por lo que te llevas a la boca,
   pues si fuera por ti mismo, a lo mejor
   ni siquiera comerías.